02:20 PM Caracas.- El presidente de Honduras, Manuel Zelaya, negó que haya renunciado y afirmó que la carta que fue leída en el Parlamento hondureño donde presuntamente anunciaba su dimisión forma parte de una conspiración política.
"Nunca he renunciado y nunca voy a utilizar ese mecanismo", dijo Zelaya a la cadena CNN en español minutos después de que los miembros del Congreso Nacional hondureño aceptaran una supuesta renuncia atribuida al gobernante en una sesión extraordinaria convocada tras su detención y envío por la fuerza a Costa Rica, reseñó Efe.
En sus declaraciones el mandatario expresó que ya la comunidad internacional se ha manifestado en contra de la acción de la Junta Militar de Honduras, así como Estados Unidos y otros países del mundo han dicho que no reconocerá otro gobierno en esa nación que no sea el legítimamente constituido.
Dijo que el gobierno que hoy quieren formar en Honduras "tendrá que salir con vergüenza a la calle porque el pueblo definitivamente en forma pacífica debe defender los derechos de la Constitución".
Zelaya condenó que por el hecho de hacer una encuesta que no era vinculante ni tenía ningún poder coercitivo de ley, den un golpe de Estado en detrimento de la democracia hondureña.
"Señor presidente dada la situación política polarizada que se ha presentado la cual ha dado lugar a un conflicto nacional que ha erosionado mi base política y debido a problemas insuperables de salud que me han impedido concentrarme en los asuntos fundamentales de Estado, cumplo con el deber de interponer mi renuncia irrevocable a la presidencia de la República junto con la de mi gabinete de Gobierno efectiva desde esta fecha", decía textualmente la carta leída en el Congreso por su presidente, José Alfredo Saavedra.
Minutos antes, Zelaya había ofrecido una conferencia de prensa en el aeropuerto Juan Santamaría de San José junto al presidente de Costa Rica, Oscar Arias, cuyo país lo ha acogido como "huésped", dijo Efe.
En esa rueda de prensa dijo que no creía que todas las Fuerzas Armadas fuesen responsables de su detención y expulsión del país, sino que se trataba de un grupo de militares "ambicioso y de élite", tras el pronunciamiento del Parlamento cambió de opinión.
"Lo que ahora estoy deduciendo es que no es un golpe militar, es una conspiración" político-militar contra la democracia, aseguró Zelaya.
En su rueda de prensa, el gobernante hondureño había asegurado que no necesitaba pedir asilo en Costa Rica, e insistió en que sigue siendo el presidente de Honduras.
Bueno, habrá que ver quien tiene la razón, si él renunció no vuelve, si renunció que regrese. So simple, lo importante es mantener la institucionalidad democrática.
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